home Hallazgos, Volumen 1 - Número 1 [1.1-6] La literatura: un arte por excelencia | José Fabara J.

[1.1-6] La literatura: un arte por excelencia | José Fabara J.

Por José Fabara J.

El escritor Jorge Luis Borges una vez definió a la literatura como un arte que sabe profetizar aquel tiempo en que habrá enmudecido, encarnizarse con la propia virtud, enamorarse de la propia disolución y cortejar su fin. Pues sí, no hay duda de que la literatura es un arte que a lo largo del tiempo ha transformado la vida de muchas personas. Las grandes composiciones literarias incluyen el cuento, la novela y la poesía. Pero, ¿en qué se diferencian estas composiciones, la una de la otra? O más importante, ¿qué tienen en común para hacer de la literatura tan especial? El siguiente ensayo tiene como objetivo demostrar si las diferentes composiciones literarias tienen un mismo fin que haga que la literatura sea considerada un arte por excelencia.

Como ya se mencionó, el cuento, la poesía y la novela son algunas de las diferentes composiciones literarias que a lo largo del tiempo han generado variados sentimientos en la vida de muchas personas; no obstante, tienen diferencias entre ellas.

La novela, por su lado, nació en Europa en la época del Renacimiento, por lo que es exclusivamente occidental, como una necesidad del hombre de elegir su propio destino. Según Jean Bloch-Michel, las novelas se diferencian del resto de composiciones literarias ya que “no tienen personajes, sino héroes convencionales; no se preocupan ni de la verosimilitud ni de la psicología; no aspiran a la originalidad ni del tipo de anécdota que eligen, ni de los tipos de héroes que describen, sino que, por el contrario, tratan de atenerse a personajes y a aventuras conocidos ya del lector o del auditor” (Bloch-Michel, 1967, pág. 38).

Por su parte, el cuento es considerado universal, puesto que ha existido y se ha dado en la mayoría de culturas. Existe en un principio la teoría de que el cuento siempre cuenta dos historias y que posee una historia secreta; se dice también que el cuento es breve, posee un solo personaje principal y tiene una moraleja. Según Ricardo Piglia, leyendo a Borges: “la novela no es narrativa porque está demasiado alejada de las formas orales y por lo tanto la rapidez y la concisión de los relatos breves y de los cuentos orales” (Piglia, 1986, pág. 4). De esta forma trata de explicar la importancia de los cuentos.

La poesía es otra composición literaria. Al igual que el cuento es de carácter universal y es un antecedente para la creación de la novela. La historia principal de la poesía “comienza con su nacimiento con los románticos ingleses y alemanes, su metamorfosis en el simbolismo francés y el modernismo hispanoamericano, su culminación y fin en las vanguardias del siglo XX” (Paz, 1974, pág. 10). La poesía actual se va en contra del Modernismo; igualmente existe distinción entre el lenguaje poético y novelista como entre su naturaleza, la cual es más cerrada, monologa y autoritaria.

En resumen podemos decir que sí existen diferencias entre estas composiciones literarias. Entre las principales se encuentran que la poesía y el cuento, a diferencia de la novela, son universales, son escritos más cortos y se asemejan mucho a las formas orales. Entra la poesía y la novela, la poesía está en contra del Modernismo, mientras la novela es precursora del Modernismo. Pero, ¿existen similitudes entre ellas?

Desde el Romanticismo, han existido algunas teorías acerca de la novela. Comenzando con la tradición anglosajona, se considera que la novela pretende resaltar la vida; es por esto que el locutor crea un interlocutor. Se le denomina “acientífica y vaga porque concede libertad” (Guzmán, s.f., pág. 10) y se le considera que es importante en el manejo del tiempo y del espacio. Pero fundamentalmente se sostiene que su naturaleza “solo cambiará si cambia la naturaleza humana” (Guzmán, s.f., pág. 101).

La Escuela Rusa propone que la novela está fundamentada en signos y que estos signos son ideologías, y que la novela está conformada por un discurso polifónico y una risa carnavalesca. Por otra parte, teóricos marxistas como Georg Lukács y Lucien Goldman proponen que “en la novela se da la relación entre hombre, mundo y valor donde los valores están implícitos” (Guzmán, s.f., pág. 22); mientras que teóricos más contemporáneos como Pierre Bourdieu afirman que la novela progresa con el paso del tiempo.

Los escritores de cuentos consideran que “todas las historias del mundo se tejen con la trama de nuestra propia vida, lejanas, oscuras, son mundos paralelos, vidas posibles, laboratorios donde se experimenta con pasiones personales” (Piglia, 1986, pág. 5); mientras que escritores de poesía sienten que “un poema es un objeto hecho del lenguaje, los ritmos, las creencias y las obsesiones de este o aquel poeta y de esta o aquella sociedad” (Paz, 1974, pág. 9).

Entonces, vale la pena reiterar, ¿qué tienen en común estas tres composiciones literarias que se pretenden como los ejes de la literatura? Después de haber expuesto las ideas anteriores, podemos plantear que la literatura se basa en lo que pasa en el mundo real. Vemos que los teóricos consideran que estas composiciones resaltan la realidad, además que son signos con ideologías, las cuales resaltan la relación entre hombre, mundo y valor, cuestiones que se desarrollan con el tiempo… La literatura parece estar siempre reflejando la realidad, contraponiendo los tiempos y valores de la realidad misma. De este modo, la novela maneja cierto tiempo y espacio, aspectos que dejan de ser tan abstractos en la vida real. Otra característica es que implícitamente las obras literarias, sobre todo las novelas, nos transmiten sentimientos o lo que sociológicamente se considera como el amussement o diversión que es lo que toda literatura hace: jugar con nuestras emociones, causando que nos entretengamos.

Como conclusión, podemos determinar que efectivamente el cuento, la poesía y la novela son distintos en cierto sentido pero comparten una misma característica: que son formas literarias reflejo de la realidad. Al concepto arte se lo define como la expresión de ideas o sentimientos por medio de distintos métodos.

BIBLIOGRAFÍA

Bloch-Michel, J. (1967). La nueva novela. Madrid: Guadarrama.

Guzmán, J. M. (s.f.). Panorama de las teorías sociológicas de la novela. Cultura y representaciones sociales, 36.

Paz, O. (1974). Los hijos del Limo. Barcelona: Seix Barral.

Piglia, R. (1986). “Tesis sobre el cuento”. En Formas breves. Barcelona: Anagrama.

 

 

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