home Hallazgos, Volumen 4 - Número 4 [4.4-5] “Good Will Hunting”: Ego vs. Ser | Carolina Méndez

[4.4-5] “Good Will Hunting”: Ego vs. Ser | Carolina Méndez

Por Carolina Méndez

Good Will Hunting es una película del año 1997 con una duración de 126 minutos dirigida por Gus Van Sant, escrita y estelarizada por Matt Damon y Ben Affleck. Esta producción sorprende con algunos aspectos que van más allá del argumento y de la historia misma de los personajes; plantea cuestiones como: escuchar a tu corazón, no tener miedo al fracaso y arriesgarse; en cierto sentido, sus imágenes tienen que ver con lo que alguna vez Jorge Luis Borges escribiera: “entre las cosas hay una de la que no se arrepiente nadie en la Tierra. Esa cosa es haber sido valiente”.

Recordemos que este filme ganó un Óscar conjunto para Matt Damon y Ben Affleck en la categoría mejor guion original, dos jóvenes actores que en ese momento fueron reconocidos más que por su calidad de interpretación que por el argumento y la historia que juntos les tocó interpretar.

La historia trata de un joven humilde, Will Hunting (Matt Damon), cuya genialidad lo ha aislado del mundo, en la medida en la que no posee la capacidad de comunicar emociones a sus semejantes. Ha sufrido mucho; en su corta vida ha sido víctima de múltiples abusos y violencia, lo cual ha afectado su conducta y sus relaciones, mas no su capacidad intelectual que será su boleto de entrada a una vida mejor. Pese a poseer un intelecto superior, Will decide trabajar como conserje en el Instituto de Tecnología de Massachusetts y pasar su tiempo libre con sus amigos Chuckie Sullivan (Ben Affleck), Billy McBride (Cole Hauser), y Morgan O’Mally (Casey Affleck).

Un día el profesor Gerald Lambeau (Stellan Skarsgård) publica un complicado problema matemático en su pizarra, el mismo que es resuelto por Will, poniéndose así en evidencia. Al poco tiempo es descubierto por el mismo profesor quien percibe casi de inmediato sus faltas en el ámbito afectivo, por lo que busca la ayuda de un viejo colega, el psicólogo Sean Maguire (Robin Williams).

Robin Williams, carismático actor, siempre enfrentó retos en cuanto a los personajes que interpretó; personajes fuertes como el de Sean Maguire lidian con el talento y la genialidad propia y la de otros de una forma casi innata, no sin internarse en los oscuros caminos de la confusión y desesperación que, al fin y al cabo, son los catalizadores que permiten descubrir el inmenso potencial del joven Will Hunting.

La relación entre Sean y Will no es la dinámica usual paciente-psicólogo que el público espera ver; al contrario, es problemática, incluso muchas veces dolorosa y en ocasiones insoportable. Y es que son dos genios opuestos: por un lado, Will posee una inteligencia superior en cuanto a las matemáticas y las ciencias exactas, en tanto, en el otro, que Sean tiene una inteligencia emocional muy desarrollada; esto hace que choquen en muchas ocasiones. El principal problema que aborda la película es la comunicación y se basa en la incapacidad de Will de expresar sus emociones.

Will se siente superior a todos por el conocimiento que posee, pero no es hasta conocer a Sean que se da cuenta de que, el conocimiento solo le servirá si lo pone al servicio de los demás; en otras palabras, de nada sirve poseer un don si no es compartido con alguien más.

Este tremendo desarraigo de Will con su SER empieza a resquebrajarse cuando conoce más sobre la vida de Sean y se da cuenta de que tienen mucho en común, es decir, ambos crecieron en ambientes violentos y fueron víctimas de abusos. Es ahí, entonces, cuando Will se da cuenta de que alguien que sufrió como él tiene la capacidad de salir adelante y ser alguien en la vida y si Sean pudo hacerlo, él también tendría que ser capaz.

“El indomable Will Hunting”, como es el título de la película traducido a lengua hispana, es una historia motivadora que nos invita a mirar la vida desde un ángulo diferente, uno más humano. La genialidad de este filme recae en que, aún siendo un drama de ficción, podemos identificarnos con Will o Sean o con alguno de los amigos rebeldes de Will que buscan su lugar en el mundo.

Esto se debe a que la película comunica una historia compartida, es decir, una con la que muchas personas pueden identificarse: todos, en algún momento de nuestras vidas, nos sentimos solos, incomprendidos y menospreciados como el joven Will, pero siempre habrá un Sean Maguire que crea en nosotros y nos devuelva el fuego de la vida, alguien que nos cuestione y nos inspire para poder demostrarle al mundo y a nosotros mismos todo lo que podemos hacer, si tan solo tenemos fe en la sabiduría de nuestro corazón que nunca se equivoca. De ahí que vale una frase que oímos en Good Will Hunting: “Es curioso que casi siempre sea otra persona la que se dé cuenta de lo mucho que vales antes que tú mismo”.


(Foto de portada de artículo de Factinate. Tomada de: https://www.factinate.com/things/32-little-known-facts-good-will-hunting/ )

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