home Geometría infinita, Volumen 4 - Número 2 [4.2-16] Los movimientos sociales estudiantiles y el conocimiento | Michelle Camila Herrera H.

[4.2-16] Los movimientos sociales estudiantiles y el conocimiento | Michelle Camila Herrera H.

Por Michelle Camila Herrera H.

 

Los movimientos sociales en América Latina, desde los grupos de resistencia indígena –ante la colonización–, pasando por la historia de los movimientos estudiantiles, siguen permitiendo evidenciar la reflexión de los jóvenes con posiciones críticas ante nociones del mundo. Hoy en día, cuando se percibe una apolitización generalizada, que ha llevado a que lo político sea tachado como lo que está mal, parece que ha desmovilizado al actor/agente estudiantil. A esto se suma la mercantilización, la fragmentación y la segmentación de la educación superior; en este contexto, incluso las propuestas políticas de integración regional de los gobiernos populares progresistas no tienen actores empoderados de las mismas.

Señalemos que los actores estudiantiles son importantes dentro de las instituciones de educación superior, como organismos vivos e interrelacionados que generan pensamiento; ellos son también un movimiento social sólido. De hecho, los movimientos sociales no son aislados –desplazados– de la política y lo político y, por tanto, los mismos deben involucrarse en conflictos y en las acciones del Estado por medio de la articulación popular.

Teniendo en cuenta este carácter, se podría generar un nuevo paradigma gracias a la educación, vinculado a un planteamiento emancipador y/o liberalizador de la educación superior y de los actores sociales de la propia América Latina. Se puede evidenciar que los movimientos estudiantiles producen conocimiento y es este conocimiento el poder de emancipación.

Con las realidades comunes y a la vez heterogéneas de América Latina se puede generar producción de conocimiento cognitivo, posibilitando una educación más emancipada, democratizada y justa, de la mano de responsabilidad y rigurosidad por parte de los actores.

La educación superior es un derecho de las personas. El sistema de educación superior debe ser repensado y materializado desde un modelo propio de América Latina que le permita a la región posicionarse a nivel internacional como un polo que genera producción cognitiva y a favor de una democratización de la educación sin distinción. Los movimientos universitarios a lo largo de la historia han marcado numerosos procesos revolucionarios, por lo cual los mismos deben involucrarse en la política para equilibrar el poder del Estado, emanciparse y dinamizar la acción colectiva.


(Foto de portada de artículo de Juan Santacruz. Tomada de: https://www.flickr.com/photos/efectonegativo/6238681905 )

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