home Geometría infinita, Volumen 4 - Número 3 [4.3-15] Sin cachetes | Ma. Paula Romero

[4.3-15] Sin cachetes | Ma. Paula Romero

Por Ma. Paula Romero

Definitivamente la mujer tiene una carga muy pesada en la sociedad y me he tenido que dar cuenta de eso a mí corta edad. Los prejuicios están empezando a salir a la luz. Con solo 19 años, me he percatado que las personas esperan mucho de mí, pero no en el buen sentido de la palabra. No esperan que exprese mis ideas o que tenga mi propio criterio sobre ciertos temas. Lamentablemente, lo que esperan de mí, es sumisión y un cuerpo perfecto.

Mis familiares quieren que vuelva a tener el mismo peso como cuando tenía 15 años. Sí, aunque suene absurdo mis propios padres quieren que vuelva a ser tan delgada como a esa edad. No sé si no se han dado cuenta que ya no tengo el mismo porte, ni el mismo apetito de esas fechas. Y, sí me he engordado un poco y, por ende, se me han inflado los cachetes, y eso ya es motivo de crítica. Como si tener “cachetes” fuera algo malo, esa idea tan absurda me llevó a escribir este artículo de opinión.

Ahora entiendo por qué muchas chicas han sufrido de desórdenes alimenticios como la anorexia o la bulimia. Es por la constante presión social, no solo por las imágenes que muestran las revistas de moda, sino también por causa de su propio círculo social, o de los amigos y familiares que constantemente las incitan a que adelgacen. Por mi parte, son mis padres, quienes me han presionado a adelgazar, diciendo frases como: “pareces embarazada de tres meses”, “no te pongas eso, no te queda bien”. …En fin, frases que para una no son bonitas de escuchar porque bajan la autoestima y te hacen sentir insegura contigo misma.

Esto me lleva a pensar que las personas están tan cerradas, que se vuelven ciegas, ya que tienen una idea tan equivocada de la belleza, que les cuesta abrir los ojos y darse cuenta que las personas son hermosas en todas sus formas. Por más que he intentado hacerles dar cuenta a mis padres que son los estereotipos de belleza los que les hacen pensar que debo adelgazar, ellos se excusan en que no es ese el motivo, sino que la razón primordial: es que nunca he sido gorda y quieren que continúe así.

Y yo me pregunto: ¿está mal ser gorda? ¿Por qué está mal? No lo entiendo, si yo me encuentro bien de salud, no tengo ningún problema con nada. Ellos tienen en su mente una mujer que ya no soy. Ahora me doy cuenta de que cada uno es lo que es, que lo que importa es cómo uno se siente consigo mismo. Para ser honesta, yo me siento bien con cómo luzco y no quiero que lo exterior influya en mí y me provoque cambiar.

Si adelgazo o engordo es mi decisión, no la de ellos. No quiero ser una mujer que se pueda controlar. Que se deja llevar por estereotipos absurdos y modas, que lo único que provocan es inseguridad. Por eso creo que es tiempo de decir BASTA y empezar a amarse como uno es. Ya que una de las razones por la cual el mundo está como está. Es porque son muchos los que siguen lo que otros hacen y pocos los que deciden por sí mismos.


(Foto de portada de artículo de StockSnap. Tomada de: https://pixabay.com/es/personas-mujer-ni%C3%B1a-2563491/ )

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