home Lenguas hemisféricas, Volumen 4 - Número 3 [4.3-13] Jorge Luis Borges y los espejismos literarios | Selene Vélez

[4.3-13] Jorge Luis Borges y los espejismos literarios | Selene Vélez

Por Selene Vélez

 

Para comenzar este ensayo, quiero afirmar que el argentino Jorge Luis Borges es el creador de espejismos literarios.

Comienzo diciendo que Borges no teme explorar nuevos mundos. El cuento “Tlön, Uqbar, Orbius Tertius” es un ejemplo de cómo se adentra a lo fantástico con aires de ciencia ficción; o inventa escritores sobre la base de escritores ya conocidos, como lo podemos leer en “Pierre Menard, autor del Quijote”. En este sentido, Borges es un autor temerario, auténtico e imaginativo, que va utilizando las palabras para tejer un mundo de historias que se representan como espejos de la realidad, en donde el engaño se vuelve poético, el cual va envolviendo al lector en intrincadas historias que no serán tan fáciles de digerir, pero que, asimismo, no perderán su sentido magistral, que ha sido la causa de que, por 30 años Borges, haya participado como candidato a los premios Nobel de Literatura.

En su cuento Tlön, Uqbar, Orbius Tertius”, Borges remarca la conformación de un mundo en dos mundos, donde los que están en “Tlön no buscan la verdad ni siquiera la verosimilitud: buscan el asombro. Juzgan que la metafísica es una rama de la literatura fantástica” (Borges, s.f.); esto a propósito de que el planeta, descubierto, por otro lado, entre las páginas de una enciclopedia, está dominado por dos órdenes o por dos mentalidades; un espejo con sus dos lados. O, en el caso de “Pierre Menard, autor del Quijote”, Borges utiliza su ingenio para relatar, a manera de ensayo, una crítica al escritor Pierre Menard autor del Quijote, que para colmo su obra no solo es un homónimo del trabajo insigne de Cervantes, sino que es una copia textual del mismo; se trata de una fina ironía y, al mismo tiempo, la ficcionalización del mundo literario usando el motivo de un personaje y su doble: “No quería componer otro Quijote —lo cual es fácil— sino el Quijote. Inútil agregar que no encaró nunca una transcripción mecánica del original; no se proponía copiarlo. Su admirable ambición era producir unas páginas que coincidieran ­palabra por palabra y línea por línea­ con las de Miguel de Cervantes” (Borges, s.f.).

Por otro lado, lo magistral de Jorge Luis Borges como escritor, es su ingenio; pues al leer sus cuentos, el lector no duda sobre lo que ha asimilado, aunque solo sea una invención del escritor, que en este caso revela su excelso conocimiento literario. El desafío es al propio lector y solo un conocedor se da cuenta que, entrando en las ficciones de Borges, este ha realizado este engaño tan sutil, en el que hasta el último detalle está calculado. Borges, al respecto, sabe del truco e ironiza sobre el tema: todas “estas historias son el irresponsable juego de un tímido que no se animó a escribir cuentos y que se distrajo en falsear y tergiversar (sin justificación estética alguna vez) ajenas historias” (cit. en M. Glantz, 2006, p. 1). Esto lo podemos leer en el ensayo, Borges: ficción e intertextualidad de Margo Glantz que recoge el testimonio de Borges.

Por lo tanto, se puede decir que el escritor argentino va construyendo mundos mediante un laberinto de ideas, como lo describe Glantz. Así, Borges no solo busca entretener, sino también exaltar temas históricos universales, es decir, se orienta “al reconocimiento de un saber universal que determina una ficción se agrega un contexto popular que la vuelve cotidiana a pesar de todas las referencias librescas” (Glantz, 2006, p. 3)

La práctica de crear desmembrando historias ya creadas no es exclusiva de Jorge Luis Borges y, al contrario, es una pericia que realizan todos los escritores, pues necesitan de un poco de realidad que los estimule para crear. H. P. Lovecraft en el Necromicón utiliza una técnica parecida a la empleada en “Tlön, Uqbar, Orbis Tertius”, donde existe una fuente real, en este caso un libro, que justifica dentro del relato los mitos creados por el autor.

A manera de conclusión, digamos que Borges es el tejedor de historias de nuestra época que, sin duda, crea espejismos literarios magníficos, gracias a sus amplios conocimientos y que ahora, gracias a su relevancia literaria como escritor, son parte de la cultura popular. Sus obras hacen al lector dudar de su propia realidad y crear en su mente mundos y realidades alternas que solo los buenos escritores son capaces de conceder.

Referencias

Borges, J.L. (s.f.). “Tlön, Uqbar, Orbis Tertius”. En Ciudad Seva. Recuperado de: http://ciudadseva.com/texto/tlon-uqbar-orbis-tertius/

Borges, J.L. (s.f.). “Pierre Menard, autor del Quijote”. En Ciudad Seva. Recuperado de: http://ciudadseva.com/texto/pierre-menard-autor-del-quijote/

Glantz, M. (2006). Borges: ficción e intertextualidad. Alicante: Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Recuperado de: http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/borges—ficcin-e-intertextualidad-0/html/3145e3e1-ce14-45ee-874e-f380b59eeb26_2.html#I_0_


(Foto de portada de artículo de Medo Taher. Tomada de: https://pixabay.com/es/libro-la-literatura-hist%C3%B3rico-3188444/ )

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