home Lenguas hemisféricas, Volumen 4 - Número 3 [4.3-11] Cuento, poesía y novela | José Gabriel García Vela

[4.3-11] Cuento, poesía y novela | José Gabriel García Vela

Por José Gabriel García Vela

 

Desde los orígenes de la escritura con los fenicios, la estructura jeroglífica de los egipcios o el sistema de caligrafía japonés, no habíamos sido participes de la invención en Occidente, a partir de la palabra y de tan privilegiado oficio, del arte de escribir cuentos, poesía o novela. Este arte es la profunda expresión del espíritu racional del ser humano, la unión de sus miedos y triunfos, la interposición de la belleza en tiempo de crisis, en fin, la voz que grita fuertemente que la vida es alegría, música y expresión.

Partiremos citando a Albert Einstein en su pensamiento sobre la crisis: “la creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura. Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis se supera a sí mismo”. Justamente es la crisis la que, a mi parecer, se presenta como el motor inicial para la creación, difusión y aceptación del mundo imaginario mental que solamente las palabras y una buena historia pueden despertar en los sentidos. Es en este espacio donde surge la creatividad, aquella perspicacia para elaborar dos historias y entretejerlas como una sola, darle vida a personajes que la imaginación los vivificará como amigos, hacer bailar versos asonantes que se muestren como notas musicales que danzan sobre un papel.

Ahora bien, al encontrarnos con tan maravilloso arte nacido de las entrañas mismas del caos, podemos ser partícipes de la conformación de un mundillo universal que trae a colación toda la historia y las características de lo que nos define como raza, nación o individuo. Son en estas pequeñas o grandes historias contadas por la que creamos cultura, revoluciones y vida. Es precisamente lo que la lírica identificó como el punto de reunión entre lo sublime y la profundidad del ser.

Una de estas manifestaciones radica en cómo el cuento siempre cuenta dos historias, una de ellas secreta pero que es la clave de su existir, materializa la reproducción de una “experiencia única que nos permita ver, bajo la superficie opaca de la vida, una verdad secreta” según Ricardo Piglia. Otra manifestación es lo que Octavio Paz ve en la poesía moderna, cimentada sobre la base de la “historia de las relaciones contradictorias fundamentada sobre la fascinación y repulsión”. Son en estas efervescencias de la lid humana histórica lo que construye el ideal del poder de la palabra que configura experiencia y realidad.

Es también lo que Paz hace referencia en la poesía, aquella analogía, “a la visión del universo como un sistema de correspondencias y a la visión del lenguaje como el doble del universo”. Esto es exactamente lo que la poesía a partir del romanticismo y el simbolismo plasma en su tiempo, al utilizar elementos como la ironía y la crítica a las costumbres del cristianismo, es decir, una conciencia de la Modernidad.

Podríamos incluso preguntarnos: ¿cuál es la auténtica función o papel que desempeñan estos géneros? Y probablemente encontremos un universo infinito de respuestas, tan infinito como la fuente de creatividad, pero de lo que sí podemos afirmar, con seguridad, es que son el reflejo de la simbiosis del alma de la sociedad y el parto sangriento de la destrucción, como escribió en su momento Baudelaire.

Estos tres elementos de difusión cultural se encuentran hoy en día dentro de la incierta onda del híbrido sistema mundial, decadente, por un lado, y bellamente turbulento, por el otro, y es allí donde gracias al valor de la creación escrita de ciertos seres humanos, donde buscamos y nos sumergimos en el inmenso mar de los navegantes que inconscientemente ven al naufragio como el descubrimiento del octavo mar, tan grande e incierto como la unión de todos los demás.

Es fascinante cómo aquel conjunto de palabras, sean versos o prosa, drama o terror, caballerescos o picarescos, sean lo que sean, nos abren frente a nuestros propios ojos todo el cúmulo de sensaciones interiores, ingobernables, turbulentas y amenazadoras que nos colocan frente al mismísimo futuro incierto en el que únicamente las historias secretas nos revelaran en alguna medida y, espero que esperanzadora, el descubrimiento de una nueva forma de expresión sin fronteras e inconteniblemente arrolladora en espíritu y corazón.


(Foto de portada de artículo de Dariusz Sankowski. Tomada de: https://pixabay.com/es/conocimiento-libro-la-colecci%C3%B3n-de-1052014/ )

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