home Lenguas hemisféricas, Volumen 4 - Número 3 [4.3-10] La “Carta a una señorita en París” de Julio Cortázar | Belén Loaiza

[4.3-10] La “Carta a una señorita en París” de Julio Cortázar | Belén Loaiza

Por Belén Loaiza

 

“Carta a una señorita en París” es un cuento fantástico incluido en el libro Bestiario (1951) de Julio Cortázar. Aquí, el protagonista y el narrador son el mismo personaje, y es quien irrumpe la realidad ya que vomita conejitos.

“Carta a una señorita en París” es un cuento que tiene mucho de la vida personal de Cortázar en él: su cargo como traductor, su residencia en el departamento de un amigo y los episodios neuróticos que por ese tiempo vivía. Es más, este cuento es el producto de una pesadilla del propio autor, que tuvo lugar mientras cuidaba el departamento de un amigo (Lúquez, 2013). Una vez más, se puede ver la relación entre la vida y obra de este autor, que ha sido uno de los más brillantes escritores del siglo XX.

Esta carta, dirigida a Andrée es, al principio, solo un medio para poder expresar a la dueña de casa cómo se están dando las cosas. Este es el medio que el protagonista usa para confesar su fantástica condición: vomitar conejitos y la manera en la que estos irrumpen no solo en el apartamento, sino en la vida del protagonista.

Al principio el emisor de la carta menciona el orden rígido que mantiene Andrée en su apartamento y parece ser algo chocante para él. ¿Cuál es la razón de esta incomodidad con el orden? Pues bien, este cuento fue escrito basado en una época de la vida de Cortázar en la que él se encontraba en París como traductor en la Organización de las Naciones Unidas. El orden que molesta al escritor, quien también es traductor, es su mismo oficio. Pues, si el protagonista es un personaje paralelo a Cortázar, también es escritor. Este orden inquebrantable es la traducción, que se limita a interpretar lo que alguien más ha escrito. Esto mantiene o intenta mantener, cerrada la creatividad del personaje, quien debe traducir las obras que ya lleva retrasadas. Sin embargo, hay algo que intenta quebrantar este orden cerrado y que provoca el conflicto del protagonista: los conejitos. Estos llegan a ser símbolo de sus ideas literarias, de su creatividad. Por mucho que él trata de evitar que estos deseos de escribir aplacen su trabajo, no puede.

La constante lucha del protagonista por mantener el orden y dejar de vomitar conejitos lo deja exhausto. Por eso, cuando un conejito más llega, este pierde la razón. Ya no puede más. Por lo que se lanza del balcón junto a sus 11 conejitos antes de que empiecen a caminar los primeros colegiales.

Esta es, sin duda, solo una de las muchas interpretaciones que este cuento ha producido. La manera en la que está escrito y la temática que presenta, ya recurrente en Cortázar, que es difuminar esa línea entre real e imaginario, han dado pie a una discusión literaria que, hasta ahora, no termina.

Referencias

Amaro, A. (8 de diciembre de 2008). Lo fantástico, neofantástico y surreal en la cuentística cortazariana. Recuperado el 20 de diciembre de 2016, de El blog de Arlena: http://blogdearlena.blogspot.com/2008/12/lo-fantstico-neofantstico-y-surreal-en.html

Cortázar, J. (1951). Bestiario. Buenos Aires: Sudamericana.

Lúquez, J. (23 de diciembre de 2013). Carta a una señorita en París o la división ideológica de lo racional y lo absurdo. Revista Cronopio(46).


(Foto de portada de artículo de Bruno Glätsch. Tomada de: https://pixabay.com/es/primavera-deja-comunicarse-3237961/)

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