home Hallazgos, Volumen 4 - Número 1 [4.1-7] Sobre “Sociedad mediática y totalismo” | Nicole Cevallos Rueda

[4.1-7] Sobre “Sociedad mediática y totalismo” | Nicole Cevallos Rueda

Por Nicole Cevallos Rueda

 

“Divertirse significa estar de acuerdo”

(Chillón & Duch, 2016, p. 55)

 

Lo que sucede es que muchas veces las personas prefieren realizar cualquier tipo de actividad, con una finalidad de agradar a un grupo de personas y ser aceptado. Este ensayo se basará en la explicación y crítica de los siguientes puntos: entretenimiento alienante, omniprescencia del estereotipo y cultura media. El fundamento es el libro de Albert Chillón y Lluís Duch, Sociedad mediática y totalismo. Antropología de la comunicación vol. 2.

Primero, es necesario mencionar a la denominada sociedad del espectáculo, donde las personas que se sienten aisladas encuentran cierto tipo de actividades para realizar con placer, amparados en la lógica del espectáculo. Cualquiera busca un medio de distracción. Esto nos remite a la industria cultural y el cómo las horas de ocio son reinvertidas en entretenimiento y producción del capital.

Hay un pensamiento negativo en cierto sector de la sociedad respecto al trabajo que se contamina con el placer, es decir, que trabajar equivale a producir y dejar de trabajar es solo ocio. Esto no es necesariamente así. Una persona necesita distracciones para poder poner empeño en un trabajo. No es solo trabajar una cierta cantidad de horas para luego dormir y cumplir nuevamente con su ciclo diario. El ser humano necesita distracciones para poder vivir, para poder disfrutar de aquello que le ha sido entregado, su inteligencia, y aprovechar de esa producción provista por la industria cultural.

Por otro lado, uno encuentra un denominado idioma de la naturalidad que alude a los estereotipos. ¿Por qué se da este fenómeno? Por el simple hecho de que las personas, de un determinado lugar, siempre se guiarán por lo que los demás hagan. Suelen decir que son originales y que no desean copiar nada que las demás personas hagan, pero lo que en realidad sucede es que se guían por lo que hace la masa y olvidan ese pensamiento de originalidad que poseen. En realidad, lo que usualmente desean es ser aceptados por todos los integrantes de una comunidad.

Hay ciertas enunciaciones que señalan un estado de vida que liga al entorno del entretenimiento: “Solo una vida examinada es digna de ser vida”, “conócete a ti mismo”, “llega a ser quien eres” (Chillón & Duch, 2016, p. 59). Es en estos donde se habla de la pseudoindividualidad. ¿En qué consiste? Básicamente en que las personas piensan que son individuales cuando en realidad no lo son. Por ejemplo: una persona piensa que, por el hecho de hacer cierto tipo de cosas que no todos los demás conocidos de ella realizan, es diferente, porque no se deja llevar por el resto. En realidad, lo que sucede es que han encontrado un espacio donde cada cual se siente cómoda y piensa que es individual, cuando lo que hace es seguir un estilo de vida de otro tipo de personas.

Se puede decir que siempre las personas están expuestas a los cambios de la industria cultural y que esta determina algo en la vida de una persona. Pongamos el caso de Apple y sus tecnologías de información y comunicación. Las personas usualmente quieren conseguir uno de sus productos porque sienten que nadie más lo podrá obtener y que con eso, tendrán un estatus determinado ante los demás. Lo que sucede es que las imágenes y la propaganda que se presentan al público juegan el papel de un espejo. Las personas ven reflejadas sus vidas en cualquier dispositivo electrónico de la marca señalada.

Por último, se encuentra la cultura de los media. Esto va de la mano con la pseudoindividualidad, porque la industria cultural tratará de innovar las cosas que ha venido haciendo en el tiempo, con la consecuencia de que es aquí donde las personas confunden el significado de valor y precio. Es claro considerar que para muchos un objeto, antes que su valor monetario, es más importante el valor sentimental que puede adquirir en un momento dado de la vida. El precio, por lo tanto, sería aquello que una empresa determina para un producto o servicio.

Finalmente es importante mencionar que todo lo que realiza una sociedad o cultura determinada, lo hace a la par de la innovación que genera la industria cultural. Si se presentan nuevos productos, las personas no los verán solo por el verdadero uso que poseen, sino también porque encuentran en aquellos la identidad para realizar cosas o actividades para querer encajar en algún tipo de grupo. De este modo, las personas deben tomar en cuenta que nunca serán completamente originales o individuales; siempre habrá ese algo que permita que una persona tome algo como un ejemplo a seguir. Lo que una persona debe procurar es siempre ser la misma persona y no tratar de ser alguien más.

Bibliografía

Chillón, A., & Duch, L. (2016). Sociedad mediática y totalismo: antropología de la comunicación (Vol. 2). Barcelona: Herder.


(Foto de portada de artículo de English Rawpixel. Tomada de: https://pixabay.com/photo-1985863/)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *