home Mecánica del asombro, Volumen 3 - Número 2 [3.2-2] El efecto del regalo prometido | Stephanie Obando

[3.2-2] El efecto del regalo prometido | Stephanie Obando

Por Stephanie Obando

Llegó la época navideña y caminar en los centros comerciales se vuelve una batalla entre quienes buscan el mejor regalo y las ofertas de temporada. El aroma a pino y canela invade los pasillos de los almacenes acompañados de la dulce melodía de un villancico. Si bien tenemos la concepción de que los niños son los más beneficiados en esta época por conseguir los regalos que han anhelado por mucho tiempo, la realidad del poder adquisitivo que tiene un niño frente a lo que desea, parece no tener fecha en el calendario.

Los niños son un reflejo de los adultos y los primeros juguetes u obsequios que estos reciban son basados en los gustos de sus padres. La psicóloga, Marcela Cazar, asegura que las actitudes de los padres determinan el valor que un niño puede darle al consumo. “Cuando los padres tienen problemas para decir no a las constantes demandas y deseos, los niños querrán cada vez más y harán peticiones cada vez menos razonables”, asevera.

Entrar a una juguetería y caminar alrededor de quienes buscan comprar un juguete es como vivir el anhelo de un adulto frente a lo que desea o busca para su hijo. El pediatra Jesús Martínez afirma que el método de consumo que inculcamos a nuestros hijos, dependerá de la generación a la que pertenezcan los padres, pues “son modas y actitudes que varían con el tiempo”, además que “la sociedad nos aboca a una sensación de que todo debe tener una solución”.

En la actualidad es común ver escenas de niños llorando o con rabietas por no comprarles lo que quieren en ese momento, algo que muchos preferimos acceder frente a la presión del infante. Marcela Cazar asegura que esto puede ser producto de la falta de afecto o tiempo que un padre da a sus hijos, determinando así la suplantación de afecto o tiempo por cosas materiales a lo que llamaremos “consumismo infantil”.

Belén Rivadeneira, madre dedicada al cuidado de su hija de 10 meses, nos comenta un poco su experiencia y afirma que “lamentablemente hay algunos padres que suplen con regalos el poco tiempo que pasan con sus hijos y esto, además de dejar vacíos emocionales y carencias afectivas, crea caprichos desmedidos que cada vez se harán más exigentes con el pasar del tiempo”.

Del mismo modo, concuerda Geraldine Lozada, madre de un niño de cuatro años, quien afirma que los regalos que le hace a su hijo Sebastián, procura que no sean el resultado de cumplir un capricho de su hijo, además que el tipo de juguetes que adquiere deben ser en su mayoría, juguetes que le ayuden a desarrollar su creatividad y habilidades.

Ahora, ¿qué sucede con los niños que no viven con papá y mamá? Es muy común escuchar que este tipo de padres suplantan su ausencia con regalos, lo cual perjudica en la maduración personal del niño. René Almeida, es un padre divorciado, quien acepta que es muy común encontrar casos en los que la separación de los padres hace que busques suplantar ese vacío con cosas materiales, por lo que él intenta evitar hacer esto cuando pasa con su hija Camila de siete años los fines de semana, intentando más bien pasar tiempo de calidad con ella.

Por otro lado, René afirma que debido a la cantidad de juguetes que los niños llegan a tener en distintas épocas, provoca que no valoren el esfuerzo de sus padres, puesto que buscan tener siempre el juguete de moda o simplemente lo que ellos más quieren ese momento, convirtiendo sus gustos en momentos fugaces que hacen que lo que consiguen se vuelva desechable.

En este sentido, Belén asegura que parte del consumismo infantil también se debe a la información a la que los niños tienen acceso, haciéndolos mucho más exigentes, puesto que el mundo está más a su alcance “y por esta razón nuestro reto como padres es formar personas conscientes del valor del dinero y el costo que implica obtener algo material”, afirma.

Es así que, con esta pequeña investigación, podemos asegurar que nuestros hijos son nuestro espejo en el que se reflejan nuestros anhelos, virtudes, logros y temores, por lo que antes de volver a comprar un juguete, debemos pensar en qué es lo que queremos para nuestros hijos y de esta forma romper el vínculo del regalo prometido.

Fuentes consultadas

http://www.nogracias.eu/2014/09/10/jesus-martinez_consumismo_infantil/

https://www.guiainfantil.com/blog/349/ninos-consumistas-victimas-de-los-caprichos-de-los-padres.html

http://www.waece.org/televisioneducativa/Descargas/Educando_snt7v4kG/EL%20CONSUMISMO%20INFANTIL.pdf

https://babyradio.es/blogfamiliar/consumismo-infantil/


(Foto de portada de artículo por Jan Vašek. Tomada de https://pixabay.com/photo-2980687/)

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