home Desciframientos, Volumen 3 - Número 2 [3.2-17] Germinación de una identidad colectiva | Raquel Muela

[3.2-17] Germinación de una identidad colectiva | Raquel Muela

Por Raquel Muela

Hace unos días se estrenó “Rebeldes sin causa”. Dicen que el protagonista, un tal James Dean, murió a un mes del estreno de la película.

Anny quiere ir a verla. Vaya que ha causado revuelo ese filme. Iré por ella a las ocho de la noche. Seguramente hará buen clima, este otoño ha sido más cálido que el anterior.

Toco la puerta y ahí está ella, radiante. Lucía un vestido color crema que no llegaba a cubrir sus tobillos, bella como siempre. La tomo del brazo y nos dirigimos al teatro.

A estas horas, los locales ya tienen las luces encendidas y le dan un toque romántico al aire. El crujir de las hojas muertas bajo mis zapatos de charol, la suave brisa, el delicado tacto de Anny en mi brazo: los elementos conspiraban para que esa noche fuera agradable.

A lo lejos se veían las luces intermitentes del teatro, gritando “REBELDES SIN CAUSA”. A medida que nos acercábamos, iban apareciendo parejas como nosotros, a tiempo para la función.

La famosa película resultó ser más interesante de lo que parecía. Bueno, en principio solo es la historia de un desafortunado chico anarquista, pero tiene algo. De alguna manera me siento identificado con su personaje. Casi puedo sentir la necesidad de liberarme de las ataduras de la sociedad. Y de una cazadora roja…

Ha pasado tiempo desde el estreno de “Rebeldes sin causa”. Noto que James no me ha influido solo a mí. Ahora los “bad boys” han cobrado popularidad y, por supuesto, su icónico vestuario.

Es divertido, a cada lugar que voy no falta el “chico rebelde” vestido con vaqueros ajustados, botas negras, la camiseta blanca llana (irónicamente popularizada por otra estrella de cine) y la icónica cazadora roja. Me pregunto cuánto dinero han gastado para estar “a la moda”.

A veces incluso confundo a las personas. Parece como si lo que antes era innecesario, ahora es estrictamente indispensable, como si la brillante publicidad nos dictase un manual de necesidades que debemos satisfacer, como si estas necesidades infinitas fueran irremplazables y sin las cuales no pudiéramos alcanzar la felicidad.

 

 

 


(Foto de portada de artículo por In-house publicity still. Tomada de Wikimedia Commons: https://commons.wikimedia.org/wiki/File:James_Dean_in_Rebel_Without_a_Cause.jpg)

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