home Mecánica del asombro, Volumen 3 - Número 1 [3.1-3] Crónica de una muerte anunciada (en la Era Digital) | María Susana Roa

[3.1-3] Crónica de una muerte anunciada (en la Era Digital) | María Susana Roa

Por María Susana Roa

En la actualidad, es difícil encontrar a alguien que no posea por lo menos una cuenta de las tantas redes sociales disponibles, y no hay una razón para no hacerlo. Estas funcionan como herramientas de comunicación personal y empresarial, contribuyen a la creación de comunidades y forman relaciones entre usuarios. Cada día tenemos nuevas opciones de redes sociales o versiones actualizadas de las plataformas web ya existentes; se modifican a un ritmo inalcanzable. No debería ser sorpresa que su ciclo de vida sea cada vez más corto. La duración depende del interés que despierte y las ganancias que genere, ese es el trato implícito entre los inversores y el producto. Se podría decir que las redes sociales son las protagonistas de la “crónica de una muerte anunciada” de la era digital.

Aunque estemos conscientes de la velocidad con la que se mueven las cosas en este mundo, el anuncio de Twitter sobre el cierre de Vine nos tomó desprevenidos. La compañía anunció el cierre del portal de micro videos alegando que Vine no entra en los planes de reestructuración de Twitter. El comunicado despertó la preocupación de los creadores de contenido y de los usuarios de la plataforma. No obstante, Twitter confirmó que el contenido ya existente seguirá publicado cuando la aplicación sea descontinuada. Pero, ¿Y los vídeos cortos que se producen actualmente? Snapchat e Instagram Stories parecen responder a esta ausencia de Vine. En realidad, no importa qué ofrezca la herramienta, lo importante es cómo se la entrega al mundo y cómo se diferencia de las otras plataformas.

Vine se une a Google+, Friendster, MySpace, y otros que no pudieron mantenerse en el ritmo que la situación lo demanda. Se puede llamar a la propuesta de Google una respuesta fallida al “gigante Facebook”, quien cuenta con una audiencia definida que no planifica mudarse a un nuevo participante del juego. Friendster y MySpace ya llevan años sin ser parte del vocabulario popular de las personas, pero los seguimos viendo como reliquias de la Era Pre-Facebook. Simples recuerdos de realidades que no conocemos.

Existen redes sociales que han permanecido muertas por un largo tiempo, pero no fueron participantes imprescindibles de la forma en la que la población se comporta socialmente. Un claro ejemplo de esto es Eons, una red similar a MySpace, pero con un target más adulto, u Orkut, que es uno de los primeros sitios web que fallaron antes de la llegada de Facebook. No todos pueden tener la fórmula secreta del éxito o los recursos para renovarse con frecuencia y las consecuencias son la desaparición eventual.

Incluso la compra millonaria de Yahoo parece ser un error, Tumblr fue adquirido por $1 100 millones de dólares por Yahoo en el 2013. Sin embargo, su valor se ha reducido en un 60% en los últimos tres años. Tumblr engañó a sus inversionistas y a sus usuarios, incluyéndome, con la promesa de ser el siguiente gran éxito. Esta plataforma dispone de muchas comunidades diferentes que aprovechan la versatilidad de su contenido y las diferentes opciones de publicación. Incluso se ha construido cierta idiosincrasia alrededor del sitio web, la cual ha dado origen a cánones de comportamiento propios de esta subcultura digital. A pesar de la variedad de posibilidades que ofrecía, Tumblr parece no poder recuperarse de las dificultades que tiene para monetizarse. Aunque me rompa el corazón, debo admitir que la plataforma que yo consideraba “la red social del futuro” parece tener sus días contados.

Los casos de Vine, Tumblr y las otras plataformas que murieron en el camino; nos recuerdan que la era digital es un negocio. Y como en toda inversión, si el producto no da frutos monetarios debe ser retirado del mercado. Aunque ahora las compañías que los financian, que son quienes toman las decisiones importantes, se encuentran con más daños colaterales que en otros negocios, los usuarios; que en el caso de Vine o Tumblr han creado carreras profesionales a partir de ellos. Ya no solo deben pensar en cómo las decisiones que tomen van a afectar a los consumidores, ahora deben considerar las consecuencias que van a tener en consumidores, y hacer lo posible por no traicionar la confianza que les ha sido depositada.

Considerando los casos mencionados, no podemos negar que ya no debería ser sorpresa que las redes sociales estén en un constante y rápido ciclo de vida. Las actualizaciones, modificaciones y nuevas creaciones se multiplican a cada instante. El tiempo que tienes para demostrar que un portal web de estas características tiene potencial se reduce cada vez más. Las redes sociales están en constante competencia para demostrar que son dignas de tener la atención de sus usuarios. Y este me parece ser uno de los mejores ejemplos para describir a nuestra generación. Somos personas que buscan rapidez y eficacia y esto se refleja hasta en las nuevas extensiones de nuestros cuerpos: las redes sociales. En muchos de los casos la muerte nos es anunciada desde el principio; pero lo interesante es conocer el cómo, el por qué y el qué se hizo por intentar impedirla, en lugar de conocer el cuándo.


(Foto de portada de artículo por Darwin Laganzon. Tomada de https://pixabay.com/photo-1923446/)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *