home Geometría infinita, Volumen 3 - Número 1 [3.1-16] Masificación y cosificación de la amistad | Christian Corral

[3.1-16] Masificación y cosificación de la amistad | Christian Corral

Por Christian Corral

Partiendo de una visión basada en la Comunicación Social y, sobre todo, tomando en cuenta las teorías de la Escuela de Frankfurt, las cuales han influido de gran manera en mi pensamiento, me atrevo a realizar el presente ensayo evocando temas como la pérdida de los valores en la sociedad, la masificación y cosificación de cada ser y, por supuesto, la crisis que se vive actualmente en el mundo y más específicamente en la juventud.

Javier Aranguren, aborda en su texto Amistad globalizada muchos elementos con respecto a la masificación de las cosas. Trae a colación temas como la homogeneidad en la forma de vestir o el por qué las diferentes empresas de comida -alrededor del mundo- cuentan también con uniformidad en sus productos. Habla también del bombardeo publicitario, las estrategias de merchandising y la falta de criticidad con relación a lo que sucede en el mundo. He aquí el por qué me interesa abordar el tema desde la Comunicación Social y, desde el pensamiento de los teóricos de Frankfurt (Benjamin, Adorno, Horkeimer), quienes centran sus estudios en la Industria cultural, los problemas que vemos en la actualidad relativos a la amistad.

Albert Chillón y Lluís Duch, en su libro Sociedad Mediática y Totalismo, mencionan que en tiempos anteriores a la industria cultural estos términos se vislumbraban muy lejanos entre sí. Y si nos ponemos a pensar, es cierto: industria y cultura son conceptos que ni a un loco se le hubiera ocurrido juntarlos, porque la industria es la reproducción en masa de las cosas, mientras que la cultura es el proceso estético, lento y estricto que termina en una obra de arte, en lienzo, música, escultura, etc. Walter Benjamin, en su ensayo La obra de arte en su reproductibilidad técnica, explica que cada obra artística es única porque cuenta con un alma; eso se expresa en el denominado aura, pero que con el proceso de industrialización esa esencia que la caracteriza se pierde. De esa forma es como ahora podemos tener en nuestra computadora a la mismísima Mona Lisa sin necesidad de viajar al museo de Louvre, claro que con la gran diferencia de que la que está en nuestro computador es de las tantas que existen y en uno de los variados tamaños en los cuales podemos conseguirla, mas no es la única e irrepetible obra del excelso Leonardo da Vinci.

Supongo que muchos, a estas alturas, se estarán preguntando, qué es lo que tiene que ver la industria cultural, la pérdida del aura y todas esas antiguas teorías con la amistad. Primero, cabe decir que gracias a la concepción capitalista del mundo en el que vivimos -concepción que nace a partir de la industria cultural- la gran mayoría de cosas que observamos a nuestro alrededor fueron hechas en masa y sin pensar en la esencia de cada uno. Trasladando esto al comportamiento humano podemos ver cómo ese pensamiento se asemeja a que la cantidad importa más que la calidad o, en lenguaje más actual, “tengo tantos amigos como likes en mi página de Facebook”. Es decir, ya no nos interesa si esa persona a la que denominamos amigo tiene buenos sentimientos o es una persona interesante, educada, o si se preocupa realmente por nosotros. Únicamente vemos al amigo como un número más. ¡Y vaya a preguntar si se acuerda de, por lo menos cuatro o cinco cosas, importantes de ese amigo o amiga suya! A todo esto, se le puede denominar “cosificación” (proviene de la palabra cosa) de las personas, es decir, la persona es considerada una cosa más.

Otra de las ideas que abordan los teóricos de la Escuela de Frankfurt, es la universalidad de las cosas. Se crean cosas que gusten a la gran mayoría, los costos son más bajos y hacerlo es más sencillo. Y, por si esto no fuera suficiente, las grandes compañías ofrecen a las personas diferenciarse del resto mediante la personalización de sus cosas. Por ejemplo, si hablamos del iPhone 7, hablamos de millones de ventas alrededor del mundo, por un producto que se produce en serie y cuyos costos de producción, según la firma de análisis IHS Markit, no sobrepasarían los USD $224.80. Además, para poder personalizar este lujoso aparato existen tiendas en donde venden forros con diferentes temáticas, ya sean dibujos, equipos de fútbol, superhéroes, etc., lo cual representa un gasto más y por ende, se podría decir que se genera un ecosistema de negocios. En lo referente a nuestro tema, la amistad, podemos ver cómo para ser parte de un determinado grupo tienes que actuar, vestir y comportarte como los demás. Javier Aranguren en el texto citado, comparte una frase muy acertada: “Así vestimos, ¿así somos?”. Con ello, nos invita a reflexionar sobre si las personas son lo que vemos o si en realidad estas utilizan una o varias máscaras para disfrazar su verdadera personalidad. Para complementar este pensamiento sería bueno recurrir a un sociólogo al cual leí hace un tiempo, Erving Goffman, quien habla del denominado enfoque dramatúrgico de la vida cotidiana, en el cual expone su tesis, asegurando que la vida es una puesta en escena en donde nosotros, las personas, somos los actores y representamos nuestro papel con el fin de controlar las impresiones del público. Dice él:

“Las expresiones adoptadas por los actores pueden ser explícitas (lenguaje verbal) o indirectas (gestos y posturas corporales), y pueden provenir también de objetos que el individuo lleva consigo (ropa, accesorios) y del propio medio o entorno en el que tiene lugar la situación de interacción (mobiliarios, decorados)”.

De esa forma se puede mencionar nuevamente a Aranguren, quien aborda el tema de las relaciones más profundas, pues creo que una de las barreras más grandes para tener una conexión así de fuerte, entre amigos, parejas, familia o cualquiera que sea el caso, es el hecho de no ser nosotros mismos, de no entregarnos tal cual somos. Retomando la idea de la universalización de las cosas, podemos añadir que, al ver todo tan parecido lo uno con lo otro, se pierde esa capacidad de criticidad al status quo, que no siempre está bien y que, para empeorar la situación, está siendo determinado por la publicidad y el marketing, que desembocan en un consumismo sin precedentes, y que, lamentablemente, está siendo influenciado también por las sitcoms, dibujos animados, cine y el comportamiento de los líderes de opinión. Todo esto entra, en palabras del funcionalista Harold Laswell, como una aguja hipodérmica, sin que las personas nos demos cuenta y podamos sentarnos a analizar cada uno de los contenidos a los cuales estamos expuestos.

Me denuncio de ser un poco pesimista en mi visión con respecto hacia dónde se está dirigiendo la presente juventud y la sociedad en general. Lo que se vislumbra es incierto y más incierto aún si tomamos en cuenta el pensamiento actual de vivir el momento sin pensar en un mediano y largo plazo. Es complicado decirlo, pero cada vez se vuelve más esquivo el hecho de encontrar una verdadera amistad. Antes los verdaderos amigos se contaban con los dedos de la mano, ahora sobren cada uno de esos dedos. Las personas ya no son valoradas por lo que son, sino por lo que tienen, las apariencias están por encima de la verdad y la competencia por encima de cualquier amistad. Si el mundo sigue ese rumbo globalizado, en donde predomina la inmediatez, el cambio constante y acelerado, el poco apego hacia las cosas, no auguro un futuro prometedor para la sociedad venidera, pues no nos estamos dando el suficiente tiempo para pensar, reflexionar y disfrutar.

Referencias Bibliográficas

Aranguren, J. (2001). AMISTAD GLOBALIZADA. Torreciudad.

Benjamin, W. (1936). La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica. Alemania.

Chillón, D. (2015). Sociedad Mediática y Totalismo. En D. Chillón, Sociedad Mediática y Totalismo (págs. 36, 49).

encuentra.com. (2017, Febrero 13). Amistad. Obtenido de encuentra.com: http://encuentra.com/valores_explicados/amistad13538/

García, M. R. (2011). De personas, rituales y máscaras. Erving Goffman y sus aportesa la comunicación interpersonal. Universidad de Zulia, 78-94.

Theodor Adorno, M. H. (1947). La industria cultural. Iluminismo como mistificación de masas. Dialéctica de la ilustración.

York Perry. (21, Septiembre 2016). Wayerless. Obtenido de El costo de fabricación del iPhone 7 sería ridículamente barato: https://www.wayerless.com/2016/09/el-costo-de-fabricacion-del-iphone-7-seria-ridiculamente-barato/

 

 


(Foto de portada de artículo de Gerd Altmann. Tomada de https://pixabay.com/es/se-enfrenta-a-social-jugar-equipo-2679740/)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *