home Lenguas hemisféricas, Volumen 3 - Número 1 [3.1-11] Entrevista a Darío Castro | Nicolás Chamorro

[3.1-11] Entrevista a Darío Castro | Nicolás Chamorro

Por Nicolás Chamorro

Esta es una entrevista que realicé al vocalista y guitarrista de Verde 70 sobre su vida y sus logros. Darío Castro es uno de los músicos más influyentes en la historia musical ecuatoriana, es destacado por su música con Verde 70 y como solista.

A lo largo de la historia musical del Ecuador hemos podido contemplar icónicas figuras y puedo decir, sin miedo a equivocarme, que Darío Castro ha sido uno de los más grandes e influyentes músicos. Después de haber compartido una corta charla que duró casi una hora, pude conocer a la persona que es el frontman de una de las mejores bandas de rock en el país, Verde 70. Darío me recibió muy amigable en su oficina y, enseguida, con un café, comenzó la entrevista.

El primer tema que topamos fue su infancia, calificó su niñez como “bastante sui generis”. Me contó que muy pequeño fue a vivir a la frontera con Perú, a Huaquillas. Pudo sentir muy de cerca la cultura ecuatoriana y peruana, comida diferente, moneda distinta e incluso las golosinas que compraba cuando era niño cambiaban, Darío sentía una mezcla de culturas. Además de esta mixtura, dijo que al ser Huaquillas un “pueblito”, tenía que aprender a interactuar con toda la gente, despojándose de los prejuicios, recuerda que jugaba con niños peruanos y ecuatorianos, sin importar la raza ni el color de la piel.

Luego, a los cuatro años, fue a vivir a Cuenca. Vivió cerca de un año en una finca y fue a ese lugar a vivir porque las inundaciones del fenómeno del Niño y la guerra de Paquisha complicaron bastante la situación en la frontera. En esta finca, pudo encontrarse a sí mismo con la naturaleza, rodeado de todo tipo de cultivos y algunos animales de granja como vacas, chanchos, conejos y pollos. Según Darío, vivir en estos dos lugares fue lo que le impulsó a buscar otra forma de vida en el futuro.

Comenzamos a meternos más en el tema musical y le pregunté si recordaba su primer instrumento. Me respondió con un brillo muy particular en los ojos, como si recordara lúcidamente aquella época. Su primera herramienta musical fue un sintetizador en forma de guitarra eléctrica que su abuelo le regaló cuando vivía en Huaquillas. Con este instrumento comenzó a adquirir los primeros conceptos musicales de notas, escalas, tonos y volumen. Me contó que le asombró que una máquina pueda producir sonidos que le gustaran, “era divertidísimo”.

Continuamos los recuerdos de los primeros años de Darío. Luego, en su adolescencia, en el Colegio Francés, conoció a David Arízaga, quien fue el primer baterista de Verde 70. David tenía su banda y Darío la suya, proyectos separados; David era químico-biólogo y Darío físico-matemático. La banda de Darío, con él en las voces y guitarra, se dedicaba a hacer covers de rock latino y grunge, algunas canciones de Nirvana y neopunk que estaban de moda en ese momento. La de David, en cambio, tocaba más hard rock, Guns N’ Roses y The Police. Pasó el tiempo y ambas bandas se desintegraron, pero no su pasión por hacer música y decidieron emprender un nuevo proyecto juntos.

Recordando los primeros años de Verde 70 con David, los calificó como “los años más hermosos”, pues pasaban de la ilusión a concretar el proyecto musical. Comenzaron a hacer música cuando Darío estudiaba arquitectura en la Universidad Central y David relaciones internacionales en la Universidad Católica. Siendo estudiantes de distintas universidades, se daban tiempo para ensayar y juntarse a hacer música. Acomodaban sus “huecas” para poder reunirse, se escapaban de la universidad y se iban a la casa de David, donde estaba su sala de ensayos y se juntaban los dos solos. Tenían un estudio portátil, una tascam a casetera, muy análogo todo; con este estudio Darío grababa una guitarra adicional y bajo como una pista, para poder ensayar con eso. En este tiempo, donde todavía no saltaban a la fama, llenaban su setlist de una mezcla entre covers y canciones propias. En las canciones de cover de los repertorios tocaban Café Tacvba y Aterciopelados. Por otro lado, ya aparecían las primeras canciones de Verde 70, bocetos de “Palabras”, “Un Minuto” y “Azul”; e incluso otras canciones que jamás salieron: “Mi Mundo”, “Sin trabajo”, “Una Tarde”, todo esto en el año 1997.

Le pregunté a Darío por el primer concierto importante con David y recordó un concurso de bandas en el cual tenía que enviar dos canciones y defenderlas en un concierto en vivo, el ganador abriría a la banda colombiana, Los de Adentro. El concurso fue en un bar que se llamaba San Antonio de Cabeza, los demos que enviaron fueron “Palabras” y “Un Minuto”. Tenían las canciones, pero no tenían bajista, y comenzó la búsqueda de un nuevo músico para Verde 70. Es aquí cuando aparece Diego Saa, el primer bajista de la banda, pero no la primera opción pues Diego era tecladista. Aun así, David y Darío lo reclutaron en el bajo. En este concierto del bar, Verde 70 se proclamaba ganador entre diez bandas, con Darío Castro en la guitarra y voz, Diego Saa en el bajo y coros y David Arízaga en la batería… y la tascam con la pista de otra guitarra. El jurado estaba conformado por Ricardo Perotti y Tito Proaño junto a otros artistas. Quedaron impresionados al ver el uso que los tres jóvenes le daban a la tecnología, el tema que más les gustó fue “Palabras”. Ganaron el concurso y abrieron el concierto de Los de Adentro, en la el Ágora de la Casa de la Cultura y pudieron conseguir una serie de fans que quedaron satisfechos con la presentación de Verde 70.

Introduje el tema de la separación de la banda en el año 2008 y Darío comentó que fue por un desgaste que estaba sufriendo la banda. Iban cerca de once años tocando juntos, sin parar. Concierto tras concierto, todas las semanas, todos los meses, e incluso tres o cuatro shows por semana. El ímpetu y la ilusión de aquella joven banda no les daba descanso.

La banda se separó y Darío comenzó su carrera de solista. No fue fácil al comienzo, me dijo que la forma de componer había cambiado y sus canciones eran con un formato más “solista”. Tenía grandes músicos trabajando con él en el disco que llamó Naturaleza Humana, y no se sentía cómodo, pues estaba acostumbrado al trabajo de “los verdes”. Viajó cuatro meses por toda Sudamérica y conoció bastantes culturas que le permitieron enriquecer su trabajo musical. El disco de Darío como solista y los discos de Verde 70 son muy diferentes, más que nada por la temática tratada en los álbumes. Aquí es cuando Darío dijo: “El arte surge de la adversidad”.

En 2012 Verde 70 volvió con algunos cambios en la alineación original, dejaron la banda David Arízaga y Diego Saa, y fueron reemplazados por Bastián Napolitano y Christian Dreyer respectivamente. Luego Diego Saa volvió al grupo como bajista.

La última pregunta que le hice a Darío fue: “Si un genio te concediera un deseo, ¿qué pedirías?”. Respondió que le pediría al genio que haga que el hombre vuelva a donde estaba antes, a sentirse parte de un todo y no ser un todo, a saber que vive en un universo en el cuál es una parte muy ínfima, pues según él, la miseria del hombre radica en haberse puesto en un pedestal y haberse aislado del resto. Aprender a vivir y disfrutar de eso.

Darío me contó que tiene todavía muchísimos temas escritos que quisiera lanzarlos, con Verde 70 o como solista, varios proyectos en mente y muchas ganas de seguir deleitándonos con rock.

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