home Hallazgos La opinión pública y la propaganda | Christian Corral Mesías

La opinión pública y la propaganda | Christian Corral Mesías

La opinión pública parece haberse transformado, en este último tiempo, en opinión de masas. Esto porque a partir de la aparición de la mass media todos los productos, incluso los conocimientos son producto de una red homogénea de pensamientos, en serie. Esto lleva a la monopolización del poder de los medios de comunicación sobre la decisión política y, por ende, sobre el pensamiento de las personas. En este contexto, Jürgen Habermas, en el capítulo, “Sobre el concepto de la opinión pública” de su libro, Historia y crítica de la opinión pública: la transformación estructural de la vida pública (1981), aborda el tema mencionando tres tipos de fuentes de donde puede provenir la influencia de información para establecer el statu quo en la sociedad: las fuentes formales, informales y la mediadora entre ambas.

Las fuentes formales, según Habermas, comprenden todo tipo de documentos que contengan información relevante dentro de una organización; es decir, circulares, comunicados, convocatorias, entre otros. Las fuentes que convergen o median a las fuentes formales e informales, son una fusión, precisamente, entre lo público y lo privado. Mientras que las informales, son las que más aborda Habermas en su texto, cuestión que se procederá a explicar en el siguiente párrafo.

Las fuentes informales son producto de muchas ideas, discusiones y revelaciones en el texto de Jürgen Habermas. Estas a su vez se dividen en tres grandes categorías de las cuales el autor se centra mayormente en las evidencias de la cultura industrial, dejando en un segundo plano a las evidencias culturales y las evidencias que surgen de la cultura industrial. Las evidencias de la cultura industrial son la fuente de información que circula hasta que pierde importancia, asimilándose a una moda. A su vez este tipo de moda o tendencia, representa un sistema normativo de control social, el cual viene determinado por la familia, los amigos, etc., para finalmente formar paulatinamente el statu quo. Otra de las vías por las que entra la información es por el entretenimiento o en el tiempo de ocio de la persona, es decir, haciéndose uso práctico de la publicidad y propaganda. Pero, a partir de esto surge el gran problema del sesgo de la información, ya que los medios de comunicación –cuna de la publicidad y la propaganda, después de la influencia directa de alguna ideología o tendencia política– no siempre divulgan toda la información, y más bien ellos asumen el papel de un ente rector, el cual decide qué puede leer/ver la gente y que no. Todo esto finalmente termina con la inmersión de las instituciones dentro de la mass media, algo así como un círculo vicioso, que inicia en la influencia del Estado, pasa por los medios de comunicación y termina con las personas y el propio Estado subordinado al statu quo.

Con todo lo mencionado se puede pensar en casos concretos como la propaganda utilizada durante los partidos de fútbol de la Copa América o la publicidad en eventos masivos como el Super Bowl en Estados Unidos.

Es fascinante ver cómo en los eventos televisados a nivel mundial y con gran afluencia de gente, las empresas e instituciones públicas buscan hacer nicho en el mercado y estar en el top of mind del consumidor. Es decir, se usa una de las premisas básicas de la comunicación: que el pensamiento se vuelve vulnerable e influenciable durante el momento de ocio y entretenimiento, ocasión para introducir ideología. Un caso en particular es el del gobierno ecuatoriano con su propaganda durante los partidos de la selección ecuatoriana de fútbol, además del uso de publicidad en los canales incautados –TC televisión y Gama TV– como únicos medios con el derecho de transmitir dichos partidos. De esta forma, se busca intervenir en el subconsciente de las personas, con el bombardeo de propaganda gubernamental, llevando, de esta forma, a las personas a un estado de narcosis, evitando que piensen por ellos mismos y enfrentando permanentemente la opinión pública.

En conclusión se puede ver cómo la sociedad actual está mediada y dominada por el statu quo, más que por las instituciones de poder, porque las mismas instituciones caen en ese juego de eterno retorno, siendo estas influenciadas por ellas mismas. Además se puede llamar a la concientización de las personas, en primer lugar para que se preocupen más por la situación actual y se vuelvan más críticos y activos en la vida política del país.

Otra de las cosas que se debe tomar muy en cuenta es la influencia que los medios de comunicación pueden tener sobre las personas, especialmente después de la aparición de la comunicación de masas; además que no se puede saber a ciencia cierta si estos medios nos dicen toda la verdad o hay algo que se oculta con intereses propios.

Para finalizar, estamos abocados a llamar a todos para que busquen la verdad y hagan prevalecer como derecho fundamental la libertad de las personas, no solo en el ámbito político, sino en general, para poder construir un futuro mejor, basado en la activa participación del individuo y respeto hacia las opiniones de nuestros hermanos alrededor del mundo.

Referencias

Habermas, J. (1981). Historia y crítica de la opinión pública: la transformación estructural de la vida pública. Barcelona: Gustavo Gili.

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