home Mecánica del asombro De la aceptación a la duda: el régimen correísta y las elecciones del 2017 | Yalilé Loaiza

De la aceptación a la duda: el régimen correísta y las elecciones del 2017 | Yalilé Loaiza

América Latina en la última década ha sido testigo de gobiernos que han llevado como bandera “el socialismo del siglo XXI”. Todos aquellos líderes, que han conseguido establecer una red, han promulgado su ideología durante su mandato. No obstante, en el último año hemos visto cómo el discurso gobiernista ha perdido peso y seguidores, lo cual, para Ecuador, cuyas elecciones presidenciales se concretarán en nueve meses, influye en su panorama, el cual se dibuja como nada esperanzador para el discurso político que ha reinado en los principales países de Latinoamérica. Todo esto se puede analizar con los conceptos que propone Elisabeth Noëlle-Neumann en su libro la Espiral del silencio.

El primero tiene que ver con el síntoma de la pérdida del “discurso”, el cual se dio con el ascenso de Nicolás Maduro en el gobierno venezolano. A partir de “Maduro, presidente”, el destino de Venezuela se ha visto en la cuerda floja hasta hoy, con ciudadanos marchando y reclamando por una mejor administración y con un Presidente cuyos discursos han sido el material propicio para memes en internet, régimen que ha profundizado la crisis social en su país.

En el caso de Bolivia, tenemos a Evo Morales, Presidente de la República, con una población que, en el referéndum mostró que no querían más “Evo para su país”. La decisión fue contraria a lo reflejado en las urnas en 2005.

Con lo anterior, Ecuador se enfrenta en la actualidad a una lucha para mantener la confianza en el oficialismo, misma que se ha perdido junto con la estabilidad económica y arancelaria que, en el caso de esta última, cambia con más frecuencia que nunca. No obstante, para muchos fuera de Ecuador, Rafael Correa se perfila como el presidente con mayor presencia en la palestra latinoamericana. Sin embargo, debemos plantearnos la pregunta: ¿Qué pasará en las elecciones de 2017? Considerando que, al menos en el país, la aprobación y confianza hacia el presidente ha caído desde 2007, del 68% al 39% para marzo 2016 (Cordova, s. f.).

Para responder la anterior interrogante, debemos acudir a la noción de opinión pública, que si bien, en un principio para los sociólogos significaba realizar encuestas y hacer que la vox populi sea la voz de Dios, esta se ha convertido ahora en:

La dinámica compleja de la relación medios/público [que] nos habla de una actividad humana por ambos polos (presión, resistencia, influencia mutua), y en última instancia nos remite al problema central del hombre como animal persuasor y a las consecuencias de dicha actividad (Bouza, 2004, p. 3).

Con esto, es importante tomar en cuenta lo que Noëlle-Neumann reflexiona en su libro, La espiral del silencio, para quien “la opinión pública es asunto de palabra y silencio” (Noelle-Neumann, 1995, p. 3). Asimismo, manifiesta que “la opinión cuya fuerza se sobrevalora es la que con más frecuencia se expresa en público” (Noelle-Neumann, 1995, p. 2). Hay que tomar en cuenta que el panorama político tanto latinoamericano como ecuatoriano está cambiando ya que, como dice Marta Lagos, de Latinobarómetro: “no es izquierda ni derecha, [sino que] la gente va contra las élites” (País, 2016).

Con base en los planteamientos de La espiral del silencio, donde además se plantea que: “Una minoría convencida de su predominio futuro y, por consiguiente, dispuesta a expresarse, verá hacerse dominante su opinión, si se confronta con una mayoría que duda de que sus puntos de vista sigan prevaleciendo en el futuro y, por lo tanto, menos dispuesto a defenderlos en público” (Noelle-Neumann, 1995, p. 5), es importante analizar cómo, de una mayoría abundante en 2007 y 2009, el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, empieza a caer ante una población que está acostumbrada al miedo y a no hablar por temor a no tener respaldo (Noelle-Neumann, 1995, p. 2), tal como lo resalta la autora del libro en mención

Existe una percepción en la sociedad ecuatoriana de que las acciones del gobierno correísta, su interacción gobierno-medios-sociedad, no ha hecho más que llevarle a “cavar su propia tumba”. Muchos piensan que lo que se ha intentado en dicho gobierno no es más que un monopolio ideológico que, como se puede apreciar en el país, por lo menos en la opinión pública, no ha dado los frutos esperados. Lo anterior se debe a que, se ha tratado de utilizar “la aguja hipodérmica” tal como lo proponía Harold Lasswell, cuando se refería a “la naturaleza de la utilidad de los medios de comunicación masiva” (López Jiménez, & M Velázquez, 2006, p. 154).

Sucede que el gobierno ecuatoriano no ha considerado que “la ciudadanía es siempre política ya que responde a una estrategia de crear ciudadanos por medio de un conjunto de prácticas y conocimientos” (Fernández-Hasan, s/f, p. 2). Al tener simpatizantes que, en los últimos años, han empezado a dudar y a dar certeza de la corrupción en el país, tenemos una clara idea política respecto al presidente Correa y su gobierno que según muchos sectores de la ciudadanía se debilita. Esto, de acuerdo a las tesis de La espiral del silencio, solo ayudaría a que, la oposición gane mayor alcance, lo cual afectaría directamente a la intención de votos en los ciudadanos.

Lo anterior –teoría de la espiral del silencio- podría estar sustentado en un concepto simple y conocido: la pirámide de Maslow y “la necesidad de seguridad y reaseguramiento” (Villarreal-Cantillo, 2007, p. 2). En otras palabras, las personas temen a expresar su opinión por el simple hecho de no tener respaldo de la mayoría. No obstante, como se ha mencionado, la seguridad de las personas para hablar, también se ve regida por la duda que se genera en el pensamiento mayoritario. Es así que la duda sería la clave para que, la oposición ecuatoriana empiece a ganar adeptos, y no necesariamente por su discurso, sino por las situaciones nacionales –tributos, corrupción, libertad de prensa– y latinoamericanas –crisis venezolana, el gobierno de Mauricio Macri, etc.– que han coadyuvado a fundamentar lo que la oposición tanto promulgaba. Y es que:

Con este panorama internacional, en Ecuador este año económico difícil que se avecina terminará por convertirse en crucial para la Revolución Ciudadana. En un año también electoral, Rafael Correa tendrá que demostrar una pericia sorprendente para que la crisis petrolera no golpee con dureza la situación ecuatoriana y frenar de alguna manera la creciente desconfianza que se va sintiendo en el ambiente político nacional. A la cara de unas nuevas elecciones y con la transitoria de no reelección del Primer Mandatario ecuatoriano, figuran por ahí ya algunos presidenciables de la revolución que han mantenido su palabra y lealtad ideológica al proceso, pero que también tendrá una oposición interesante que ya vaticina con optimismo una segunda vuelta en 2017. Parece que el cambio de élites es inminente (Ochoa M., 2016, p. 2)

Con esto se puede augurar que las elecciones del 2017 serán un tanto difíciles para el régimen. Ya que como hemos visto, la minoría –oposición– se ha valido de las dudas de los simpatizantes del régimen y de los medios opositores para afianzar su discurso político de cara a las elecciones presidenciales.

Se puede decir, a modo de hipótesis que los cambios políticos en Latinoamérica son producto de una dinámica rota entre gobierno-medios-sociedad. Esta se genera por el tratamiento hegemónico de un discurso que, con base en el contexto económico y social, ha perdido credibilidad y, por ende, ha puesto en tela de juicio a los personajes que promulgan dicho discurso. Esto se da en un margen donde la opinión pública que, pese a que no ha sido vigilante y se ha instalado en el miedo, ha sentido que el discurso político vigente ha sido un engaño o al menos no lo que esperaban. La victoria en las elecciones del 2017, en este sentido, serán para el partido y candidato que logre entender que, más allá del discurso ideológico, se debe devolver a la sociedad la estabilidad perdida. El ganador será la “solución” a un grito desesperado de la población por salir de la intriga constante de la seguridad del mañana y del mar de dudas que el régimen ha cimentado.

Sin embargo, como la historia es cíclica, una vez pasados los comicios, lo más probable es que nos encontremos con la instauración de nuevas élites hegemónicas.

Referencias

Bouza, Fermín. (2004). Desventuras de un concepto claro y distinto: Opinión Pública. Reflexiones sociológicas.

Cordova, C.D. (s. f.). “Datos”. Recuperado 13 de mayo de 2016, a partir de http://www.cedatos.com.ec/

Fernández Hasan, Valeria. (s/f). Opinión Pública y Política.

López Jiménez, Daniel Fernando, & M Velázquez, César, Juan Gómez. (2006). La naturaleza de la comunicación: un aporte a su discusión conceptual. Palabra Clave, 9, 143- 169.

Noelle-Neumann, E. (1995). La espiral del silencio. Paidós.

Ochoa M., Felipe. (2016, marzo 14). Los Nuevos Cambios Políticos en América del Sur. Loja.

País, E. E. (2016, febrero 27). Marta Lagos: «No es izquierda o derecha, la gente va contra las élites». Recuperado 13 de mayo de 2016, a partir de http://internacional.elpais.com/internacional/2016/02/27/actualidad/1456609066_842920.html

Villarreal Cantillo, Elizabeth. (2007). Seguridad de los pacientes. Un compromiso de todos para un cuidado de calidad.

 

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